6.19.2017

Estanque mudo

Mi tristeza se metió como humedad y se apoderó de un pequeño hueco en el muro de mis incertidumbres y no deja de gotear. Es un goteo discreto que sólo quien se acerca y lo palpa da cuenta de ello. El tema es que ya no cualquiera se acerca. Cuando uno está triste desprende un algo que ahora los sabios del espiritual desarrollo personal denominan "gente tóxica". Pocos me han preguntado: cómo estás? Y pocos resisten la respuesta. Entiendo no es fácil. No siempre me he aguantado a mí misma. Por eso valoro y aprecio infinitamente a quién se ha quedado a mi lado a pesar de mis desvarios, esa no soy yo, no la que prefiero. El huracán devastó mis reservas, soy una selva en reconstrucción. Venir acá y poner en palabras lo sucedido es parte de la reforestación. Este lugar es solitario y calado. Confiable. Ya no temo ni me avergüenza no ser, del todo fuerte, aunque me dicen que sí lo soy. En fin,me quejo de mí porque no me prefiero, pero los que me quieren me han tenido paciencia. Aquí estoy, frente al estanque mudo, y me permito hablar de cosas no bellas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario