7.31.2012

Sonoras y cantarinas

La palabra no representa la cosa nombrada, han dicho gran número de pensadores. Las palabras son consensos y azares para designar los nombre de las cosas y las personas. No hay relación entre la cosa y su nombre, el significado se lo hemos atribuído por siglos de existencia para comunicarnos entre los seres humanos. Hay palabras que pocas veces uso porque no me acostumbro a ellas, estoy tratando de recordar alguna, pero no puedo no son mi cortumbre. Sólo se me vino al recuerdo cuando de niña me lanzaba a la enciclopedia a buscar el significado de alguna palabra y yo decía "mejor que me digan eso y no esa palabrota".

Cuando uno, se mete en lo abosurdo de las sílabas que representan el nombre de una cosa, se termina por desconocer  la palabra. La más extraña para mi en ese ejercicio es la palabra "torta" (en su acepción gastronómica mexicana ) Cuando la pronuncio, tor-ta, tor-ta, tor-ta, tooor-taaaa,  no me suena ni que siento represente lo que es, no tiene su sabor, ni su textura, nada. Sin embargo hay otras que sí me suenan a lo que son: cascabel y cantarina. Si me pusiera a jugar y decir mis palabras favoritas, serían dos hasta ahora: 1.cacalota, en su sentido tapatío de canica grande, 2. parafernalia, más cuando se usa en las luchas.

También estoy recordando las primeras imágenes que tenemos y hemos grabado acerca de algunas palabras, por ejemplo casa y árbol. Nuestra primigenia imagen se desviará hacia las primeras experiencias sensoriales que nos mostraron en la escuela. Me ha pasado que hay niños que llegan a desconocer el objeto mismo, por la versión caricaturizada y deformada de las cosas. Nuestros sentidos engañan a la palabra en la profundidad de su sentido, así cada uno tiene su propia experiencia e imagen de las palabras. Seguro que uds. y yo tenemos significados y experiencias distintas con las palabras mar, cucaracha, gato, café. Me imaginé justo ahora, elaborando distintas colecciones de palabras por mis experiencias de sabor, textura, olor, deseo, temperatura. Este último criterio sería interesante de explorar, por ejemplo, en un ejercicio de la universidad un profe nos pidió a una compañera y a mi, crear una imagen con la palabra soledad, recuerdo que pensé en una fogata y mi compañera en un iceberg, para entonces la soledad era tan rica que la comparaba con ese momento cálido de encuentro con uno mismo, sin embargo mi compañera qué decir.

Las cosas se ponen más enriquecerdoras cuando conoces más idiomas y a veces te parece más indicada una palabra distinta al idioma que estás usando porque sientes que le viene mejor otra palabra. A mi me gusta neko, que en japonés significa gato, o en inglés prefiero cranberry que arándano en español, sin embrago de ninguna manera aceptaría ninguna traducción o sustitución  para pitaya o huitlacoche.

Son las palabras el vehículo con el cual uno puede referirse a las cosas. Además podemos hablar y pensar en nosotros mismos, no importa la profundidad de las palabras que utilicemos para ello, no dejamos de ser una cosa, pero al hablar se dicen las cosas de maneras tan distintas que, enriquecen el significado y la descripción de la misma cosa. Lo que más me encanta de las palabras es que con ellas podemos inventar cosas como historias y teorías, o cosas banales como chistes, albures. En todas sus presentaciones sonoras y cantarinas las palabras vinieron a la humanidad a quedarse y tranformarnos. Así es y así  sea. 
Finito.

5 comentarios:

  1. Me encanto este post, desde su titulo. Si, las palabras son hermosas y terribles y si, a veces unas cosas dichas en un idioma son mucho mejores que su traduccion en otro; y a veces la misma palabra es una cosa distinta escrita que dicha... y a veces completamente distinta dicha por unas y por otras personas. O a veces con el tiempo las palabras nos cambian de significado o se endurecen o suavizan, dependiendo que historia vayan ligadas.

    Y no hay nada mejor que alguien que sepa utilizarlas, que digas las adecuadas, las palabras correctas en el orden que necesitamos leer u oir y ese es un privilegio que no necesariamente tienen solo los escritores.

    Me gustaron las que escogiste, son, como dices sonoras y cantarinas :)

    Yo tengo tambien mi palabra favorita, la escogi de entre miles, las use noche a noche, a veces varias durante la misma noche hasta encontrarla. Y cuando la encontre ya no volvi a cambiarla nunca.

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  2. Yo no tengo palabras favoritas, ni una que me guste en especial. Las palabras dicen según el o la que las diga, para mi tus palabras Sonoras y cantarinas me suenan a ríos con pájaros bebiendo agua.

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  3. Todavía, me quedo con el misterio de tus palabra favorita, pero imagino es poderosa pra ti, y así debe quedarse.

    Malquerida, me sentí en un arrulo con tus plabras, gracias querida.

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  4. Hola I.:

    Qué buena entrada, y está muy claro lo que decís.
    Además no me daba idea que la palabra "torta" tenía ese significado en México.

    Es enteramente cierto que la palabra es una convención y está sujeta al capricho de, al menos, dos personas.

    No tengo palabras preferidas, pero sé que alguno sí las tuvo:
    "ámbar", "sándalo", "anhelo", "jacarandá" (sería un árbol llorón, esos que dejan caer sus ramas sobre el río)... quedaría perfecto tu título "sonoras y cantarinas".

    Tengo palabra que me disgustan: nacionalidad, maldad, impuestos, abusos, etc...
    Pero estas, creo, son comuneas a todos.

    Saludos.

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  5. Hola D.

    Son hermosas las jacarandas, espero sean las mismas de florecitas moradas pequeñas que conozco.
    No pensé en las palabras que me disgustan,pero por su significado serían corrupción e hipocresía; aunque hay una palabra que me parece que suena petulante y presumida,no me gusta la palabra "Prístina".

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