Espero que la cama no sé de cuenta que gasto tiempo demás en ella. Si sabe que me estoy acostando más allá del tiempo reglamentario comenzará a tenderme una trampa. Al incio se portará como buena anfitriona, se suavizará y acomodará sus entrañas para que mi cuerpo se tienda y expanda de manera apacible. Abrirá huecos para que no me lastimen sus costuras ni resortes, y silbara una melodía que no será audible para mi, aunque la gata sí la podrá escuchar. La cama es un buitre blanco. He sido testigo de los daños que ha provocado. Los dolores de cabeza de una vecina debían ser aliviados en una siesta vespertina, se convirtieron en su enfermedad cuando las siestas se prolongaron por horas. Al incio la cama tendío la trampa y se volvió irresistible, después fue porque con su silencioso silbido a la vecina le provocó alteraciones, le vino la menopausia temprana y una profunda depresión. Pobre vecina. Pobres, también los hijos que se quedaron al borde de la cama esperando que la mamá se levantara. "ya voy, ahora me paro" eran las palabras de la vecina, mientras los hijos no sabían si llorar, cuidar o irse a jugar. Esa cama mató en vida una porción de existencia de la vecina y también de los hijos que se quedaron sin el cuidado de la madre. También es memorable aquella viejita que padecía reumas y que tenía tan buen ánimo. La cama le hizo creer que entre las sábanas encontraría el remedio, pero sólo creció la enfermedad, la cama le comenzó a silbar silenciosamente y meter ideas "estás enferma, para qué te levantas, ya no hay remedio", y la viejita crédula que esas ideas de venían de una virgen a la que le rezaba, comenzó por ceder sus ánimos y aceptar la irremediable enfermedad. La viejita se quedó en las tripas de la cama mientras sus amigas le decían que se levantara que estaba sana y aún podía caminar. De quién más tristeza me dió que cayera en los hechizos de la cama fue la chamaquilla adolescente del edificio de enfrente, que después de tener una discusión con el novio, entró a su casa llorando y se fue directamente a la cama. Pobre niña, fue una presa fácil, la almohada la consoló y secó la lágrimas, le dió algunas horas de inspiración para que escribiera una extensa carta de amor y consolación, así la muchachita durmió aparentemente placida y tranquila mientras el silbido silencioso de la cama la convenció de que no valía la pena vivir y por la madrugada, la chica se levantó tomó las sábanas blancas y se colgó desde el balcón.
Maldita cama asesina, y si no es por estas historias, que otras razones tendría escapar y temerle a ella.
No todas las historias de cama son tragedia
¡Oh, nunca lo había enfocado de ese modo!
ResponderEliminarTendré que pasar menos horas con/en ella o va extinguir mi escaso gusto por la vida y una de estas noches me proporcionará el sueño más profundo.
No quiero ser una de tus historias, ja.
Cuídate, que estés bien, luego nos leemos.
La cama como la luna, en dosis precisas y controladas.
ResponderEliminarLa cama es el lugar en el cual el yo deja al descubierto su intimidad y su vulnerabilidad. Desde que nacemos, estamos indefectiblemente ligados a la cama...
ResponderEliminarHay momentos en los que uno puede dejarse mimar por las sábanas...
¡Muy buen post!
Besos
Hola I.:
ResponderEliminarDe ahora en más debería ver las camas con otros ojos... no creo poder hacerlo.
Es un artefacto maravilloso, si ponemos los engranajes adecuados.
En contraposición, una tortura de soledad o mala compañía.
En cuanto a lo que decís, hay ciertas enfermedades que "llaman la cama", como la depresión profunda, agorafobia o cosas por el estilo.
(Algunos se dejan "mimar por las sábanas" porque hace un culto de la costumbre que llamamos "siesta", una dormida luego del almuerzo, muy común en provincias como Córdoba, o Santiango del Estero, bah, en casi todo el interior del país).
Saludos P. que dá gusto leerte.
D.
Pherro,
ResponderEliminarno te creas la madilción, yo me la creí y por eso no me doy la oportunidad de descansar, si aún puedes, sálvate =)
Ministry,
=) así es Ministry Sabines
Maribe,
La cama hace tan bien, que a mi me da culpa, por eso la veo como maldita, pero sí, a disfrutarla
Besos
D.
Sigue viendo la cama con buenos ojos, no te quejes de ella, como yo, en momentos indicados alivia y se llena de vida la cama.
Gracias por pasar por acá
Hay un remedio para eso, que puede parecer una tontería, pero es así.
ResponderEliminarUna cama debe tener su cabecero orientado hacia el norte magnético. Quien repose en ella lo hará mejor que en un lecho orientado de otra forma...
Es feng-shui...
De mi último post (aún por publicar).
ResponderEliminarLa frase que me hizo pensar en ti fué:
I still keep my baby teeth
in the bedside table with my jewelry
No sé por que...
Un beso...
Yo cuando me siento triste me voy a dormir y siempre despierto mucho mas tranquilo. Nunca habia pensado en la cama como un buitre blanco.
ResponderEliminarEspero que nunca me malaconseje (que lindo y terrible post!... pero espero que estes bien)
Bidan,
ResponderEliminarUn tiempo acostumbré a dormir como dices, y no sé si fue sugestión, pero dormí muy bien.
Linda canción. Gracias.
Todavía,
La cama, mejor como amiga y no como enemiga, verdad?
Que no nos mal aconseje, por ahora he preferido alejarme un poco más de ella. Saludos.
me gusta mi cama, por ratos me atrapó asi como decis vos. pero ya hicimos las paces, creo que porque se la cedí a mi minina, ahora es de ella y entonces acostarme es escucharla ronronear, hacerle cariñitos y desconectarme un ratito.
ResponderEliminarme encanto el video!
saludos!!
Lauri,
ResponderEliminarmmm creo que voy a ofrecerle a la cama a la gata como tributo, ella mejor que yo sabrá como lidiar con sus voces. Gracias por el consejo.
Abrazo.