9.18.2010

El veneno

El veneno afecta a mis pensamientos con su tinta negra. Me castiga y pone frente a la pared de fusilamiento. Yo le digo que se vaya. No tengo antídoto, o eso creo. Me hace pensar que si persisto en su tinta, me ahogará y se llevará consigo la luz que atrae a otros. El veneno, pienso, me dejará sola, ahuyentará el amor porque nadie quiere verme débil. Así es el veneno, penetrante. Tomo leche, dicen que la leche con sal provoca el vómito. También la leche quita las manchas de tinta. ¡Cuántas veces remojé mi uniforme de secundaria cuando me gustaba rayarme la falda con tinta azul!  Tomaré leche, como bebé. El veneno se irá, dejará a mi mente en paz.

6 comentarios:

  1. Tómatela rápido para evitar que te dañe el veneno cruel que se quiere posesionar de tu mente.

    ResponderEliminar
  2. Hola Implicada:

    Ahora entiendo parte de tu comentario sobre la "tinta negra".
    ¿Es que hay casualidades, te parece?

    Veneno como símbolo, de ése no hay cura posible, ni antídoto que cambie el color de tu tinta.

    Todo tiene remedio, menos ése veneno-símbolo.

    Saludos (che, espero que estés bien).
    D

    ResponderEliminar
  3. Malquerida,
    jejeje un café con leche, quizá haa el mismo efecto

    gracias

    ResponderEliminar
  4. D.

    Fíjate que no había conectado con lo de "la tinta negra", pero tienes razón sobre las casualidades...

    Saludos,

    me gusta que un argentino me diga che.

    ResponderEliminar
  5. Hay venenos que le hacen al corazon bien plantado lo que el viento a Juarez.

    Burlate de él, dile: "Venenitos a mi...."

    ResponderEliminar
  6. jejeje me voy a burlar,
    lor problemas se vuelven serios porque uno se los toma en serio,
    pero sí "úchale, alacrán"

    ResponderEliminar