Dicen que los hijos menores somos los consentidos y chiqueados.
Yo no lo sentí nunca así. Esa idea me estorbaba cuando era niña y me preguntaba por qué no era posible y no era verdad. Por qué si todos los menores lo eran, por qué yo no.
A lo largo de mi vida entendí que en mi familia a los consentidos les cortan las alas y los dejan chiquitos. Afortunadamente aún tengo alas, y he volado, realmente volado. Sin embargo cuando regreso a visitar a mis padres, a pesar de que ya son grandes y yo también, sigo siendo una hija a la que atienden y procuran. Y entonces mis alas grandes no caben por la puerta de casa de mis padres, las debo dejar fuera a que me esperen, porque dentro aún soy pequeña, aún me quieren consentir, cuidar, ordenar. Esos mimos a veces me llenan de amor, a veces me desesperan porque quiero volar.
Pero ellos tienen su ritmo, yo el mío.
Por eso cedo, me acurruco y dejo consentir antes de volver a volar.
Que linda entrada. Llegará un momento en que ellos se transformen en una especie de niños para ti. Un abrazo.
ResponderEliminargracias emejota,
ResponderEliminarya deberían dejarse consentir como niños, pero no se dejan.
Hola Involucrada, me gusta leer este tipo de posts, muy personales.
ResponderEliminarLos padres lo son hasta el último día, dichosos los hijos que lo aprecian. Aunque te sientas muy grandota, siempre serás su nena qºo´p
Cuídate, que te vaya muy bien, luego nos leemos.
Hola Implicada:
ResponderEliminarLos hijos son parte nuestra, y así como una vez nosotros dejamos la "órbita" de nuestros padres, ellos hacen o lo harán con nosotros, algún día.
Normalmente, siempre somos niños para ellos; igualmente sucede con nuestros niños.
Lo de ser consentido, último, del medio o primer hijo, no lo puedo decir ya que supongo cuestiones de costumbre o crianzas.
(Ya sabes, tengouna pregunta para hacerme: ¿qué hubiera sucedido de tener que verme con una hija? Supongo que otra hubiera sido mi vida).
Te mando algo por correo.
Saludos.
D
Llega el día que los padres nos ven como adultas aunque seamos las pequeñas de la casa, cuando a mi me sucedió, fue cuando realmente me sentí adulta yo misma... es alucinante, no creo que me haya sentido más admirada ni antes ni después de eso :)
ResponderEliminarbesos
Es bueno disfrutar de unos mimos de vez en cuando.
ResponderEliminarEs bueno disfrutar de los padres mientras aún estén ahí para consentirnos.
Siempre hay tiempo para volar...
Un beso
Maribé
Yo también creo que a los "consentidos" terminan muchas veces cortandoles las alas, aunque sea sin querer. cuando tu tengas hijos no tengas consentidos
ResponderEliminarQue bueno que tengas unos padres aún con energia de dar, aprovecha y déjate querer.
Que bonito sentir ese calor de los padres.
ResponderEliminarSoy madre y a pesar de que mis hijos son grandes ya todavía les ordeno o les cuido como si fueran pequeños.
Creo que para los padres los hijos nunca dejan de ser ¨sus¨niños.
Saludos.
Pherro,
ResponderEliminarme ha costado aceptar que seré siempre su nena, por eso ahora me aprovecho jejeje
Crónicas,
enlazando la pregunta que te haces... quizá también es diferente la crianza, apegos y chiqueos a los niños y niñas no?
Pena mexicana,
intentaré llegar como adulta sin dejar mis alas, a ver si me funciona como a tí. :)
Todavía,
verdad que sí? no es mi alucine con los consentidos, pero bueno... ya veré que con los hijos de crianza propia.
Malque,
a estás alturas ya me dejo consentir sin el peligro de quedar atrapada. Ahora si me dejo chiquear. :) saludos