Ni de niña ni de adolescente visualicé el 2010.
Mi mente llegaba por muy lejos al 2000.
Ahora ya van diez años más allá de lo que mi imaginación alcanzaba.
2010 me sueña muy redondo y exacto.
Le tengo su respeto y pareciera que fuera muy especial.
Me da miedo echarlo a perder.
Es una libreta nueva y muy especial en la que no quieres escribir ni borrar porque vas a desencajar con el diseño.
Así me siento este año.
Le sumamos que este nuevo año está lleno de apuestas y monedas lanzadas al aire, y no sabemos en cuántos días, meses o años veremos el resultado.
Es un año de seguir trabajando en la tierra mientras en el aire están las monedas.
Ni mirar tanto pa'bajo, ni mirar tanto pa'rriba.

a mi también me gusta el año nuevo....los primeros dias camino como si alquien me regalo una nueva oportunidad.....
ResponderEliminarLos primero días está llenos de deseos y los últimos de esperanza
ResponderEliminarLa verdad es que a mi me pasaba lo mismo de niña, y no me había planteado que ya he rebasado 10 años el tope de lo que mi imaginación alcanzaba.
ResponderEliminarComo a ti, también me hace pensar en los límites, el exceso de ellos, y en ocasiones la ausencia.
Un saludo y feliz año 2010,
Hera
Hola Hera,
ResponderEliminarfeliz año!!!
sigamos rebasando nuestros límites imaginarios!!!
Sí, redondito, perfecto, bonito, 2010. Que todas tus monedas caigan del lado en el que te regalen pretextos para la reflexión, para la celebración, para la incertidumbre, para la pachanga, para encontrar lo extraordinario en lo hermoso de lo cotidiano.
ResponderEliminarMis mejores deseos para que las monedas caigan de tu lado.
Vaya, qué bonito suena eso, sí, sí, que caigan de mi lado esas monedas
ResponderEliminar:)Feliz añoooooo