
"Estamos hechos de la misma materia que los sueños,
y nuestra pequeña vida termina durmiendo"
William Shakespeare
y nuestra pequeña vida termina durmiendo"
William Shakespeare
Frecuentemente estoy soñando. Dormida y despierta.
Me asustan/gustan más mis sueños durante la vigilia, es como si sintiera más cercana la posibilidad de la realidad porque estoy conciente. Entonces un día quiero irme lejos, estar en otro país, y al otro regresar a mi antigua vida y, otro día quiero estar aquí con cosas nuevas. También me sueño con un trabajo diferente, haciendo algo más grande, cambiar al mundo transformando la adolescencia. Un día quiero dejar lo que estoy haciendo, lo veo inútil, con poco valor, y otro día mi pequeño grano es grandioso. También me sueño, con mi cabello largo, otro estilo de vestir, con un auto y casa nuevos, con un despacho enorme, con un centro de ayuda psicológica, una escuela y otras veces me veo sólo mejorando mi práctica diaria.
Mis sueños diurnos son, aveces exigencias, a veces placer, aveces no son nada.
Soñando el otro día -despierta-, alimenté mis ganas de soñar, pensé que quizá en esos sueños pueda aprender habilidades que no conozco de mí y que ahora puedo entrenar. Entonces comenzó el sueño, me volví una investigadora muy cuidadosa, no de biblioteca, ni aburrida, me ví cómo hablaba con los jóvenes y niños, cómo sistematizaba mi labor.
Dice una amiga, la retratista, que si limitamos nuestra posibilidad de soñar e imaginar sí que estamos jodidos. Nadie nos puede robar ese espacio.
Así que trataré mis sueños diurnos y nocturnos de la misma manera, como una señal, una posibilidad, sólo un sueño en continuidad.
Chapis imagináte una vida sin soñar¡¡¡¡
ResponderEliminaralegría mi niña a seguir soñando¡¡¡¡
besitos