No hace mucho tiempo fueron presentados en las Oficinas del Ministerio Público a los interfectos: Sr. Blablabluh y Srita. Blablapuagg acusados de actos contra la moral y buenas costumbres, según los códigos 69069 en vigencia. El poli, alias el Kalimán, se los llevó en calidad de detenidos y es él quién nos narra detalladamente los hechos: Es que yo iba cruzando de la Basílica para allá donde está el de los churros, sí el que vende los de azúcar que están rebuenos, porque siempre -han de saber ustedes- cuando me toca rondín, pues me compro mi bolsita, ¿a poco no los ha comido?, que no, uuuuuy pues de lo que se pierde. Bueno no me voy a perder de lo que les voy a decir, entonces me compré mis churros, y ya iba para donde están los camiones, es que ya a esas horas hay que ver la clase de gente que anda persiguiendo a las chamacas que salen de la prepa nocturna, porque a mi hija un día le dieron su arrimón y se me puso bien achicopalada, antes de darle su pasteleada ya le andaban diciendo ¿a cuánto la tortilla?, ha de estar cara, porque la masa está rebuena. Y pues… Ahhh, ¿qué? sí, sí, ya voy, es que si no lo cuento todo pues como que se me olvida, y no querrá que se me olviden las cosas. No me presione. Entonces iba para los camiones con mis churros y a penas estaba en la primera mordida y pues que oigo un crujido, y dije, ahora sí, esta pinche amalgama ya se me jodió, y es que con lo del seguro popular luego te andan haciendo cada trabajito que… ¡ay! ¡ya sé, ya sé! pues entonces que no era la amalgama, ni el churro, era uno de los matorrales que están ahí en la Plaza de la Paz, sí una de esas ramas largas y verdes que parece que tienen un plumero blanco arriba, sí que les dicen cola de zorra, jejeje y pues ahí verá el detalle, porque no fue la única cola que se dobló esa noche. Y pues mi jefe, eso es todo. ¿No? Pues ¿cómo?, ¿decirle? ¡Noooooo! es que, pues me pongo "colorao" de contarlo, sí fisgón no soy, no yo no ví nada, no, nadita, nadita. Pero de que estoy seguro de que hubo algo, claro que sí, tengo buen oído. Sí, oído, buen oído, sí lo tengo. Y lo demás, pues yo ni se lo describo, pero de que están acusados, están acusados por andar haciendo su “primiti-too-ta” en plena plaza. Si quiere pruebas lo único que puedo entregarle es la trascripción de los ruiditos que esa noche escuché:
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