5.24.2017
Tres tiempos
1er. Tiempo: Guanajuato
No lo esperaba. Colmillos sumidos en mi vulnerabilidad. El Oso compuesto por las visiones y palabras de doctores y terapeutas. Pronósticos inexactos y nebulosos, causas inexistentes y culpabilizadoras. Una vivencia en soledad, acompañada con el Papá. La familia en Guadalajara, nadie que nos acompañara a la realización de exámenes ni para recibir malas y angustiosas noticias,
Mi título de Psicóloga lastimaba el orgullo de los profesionistas, mis observaciones no contaban, no eran de una mamá, Me desgarró el Oso, y aunque mis reflejos se activaron, la fuerza del Oso fue brutal, y no sólo la angustia de los diagnósticos inexactos dolían, la ausencia de amigas, la traición y abuso, la crisis económica, la falta de apoyo, el estado de alerta. Así hecha pedazos, y con esperanza transitaba y preparábamos la mudanza.
2do. Tiempo: Guadalajara
Llegué siendo otra, mis amigas notaban en mi rostro las heridas que provocaron el Oso. Mi familia, a excepción de mi hermana, no saben nada, sigo cargando el silencio de mi batalla. Quise llegar a recuperarme. La hermandad entre mujeres me llenó de ungüentos, necesarios para sanar, llegar a casa de mi hermana hizo más ligero el regreso. Algunas heridas pudieron cerrarse, otras se abrieron cuando en búsqueda de apoyo encontraba disculpas, evasiones y críticas. Pasaba el tiempo y no podíamos armar nuestra vida. Otra vez la búsqueda para ayudar a Maravilla, puertas cerradas, terapeutas incompetentes, gastos, más gastos. El Oso ya no estaba, sólo sus secuelas, y aunque hubo otras batallas estaba en proceso de recuperarme.
3er. Tiempo. Bélgica.
Una cadena interminable de eventos sin fortuna, hicieron posible que el sueño de vivir en Europa. Minúsculas casualidades se acomodaron para dar forma a este momento. Ha sido un remanso ante el desasosiego. Y auqnue las puertas no están abiertas del todo, no me he encontrado con gente que a propósito quiera cerrártelas. Hay que tocar sí, insistir, pero se abren. En tiempo récord, montamos lo que nos fue imposible allá. Tenemos un espacio propio para vivir, Maravilla tiene la atención que necesita, El papá satisfecho con su trabajo, Y yo... abriendo espacios como este para poder respirar aire fresco.
Ya no quiero más batallas, ni salir a redimir.
La vida va poniendo las cosas en su orden.
Yo quiero estar viva.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario