6.05.2011

El empeño irrumpió la historia.

Mi mamá, cuando joven y soltera, mandaba la correspondencia a mi papá en los hoteles donde él se hospedaba.  En ese entonces él estaba en Orizaba con un grupo de vendedores. El Hotel Paris era el lugar de tregua al cansancio de andar de puerta en puerta convenciendo a las personas de comprar las baterías de aluminio. Ahí el hotel, era el lugar de respiro tras andar persiguiendo a los morosos. Ahí, al hotel llegó el telegrama de las tres palabras inesperadas: “Sí me voy”.
Anteriormente, ya habían planeado fugarse mi papá y mamá juntos, pero algo sucedía que detenía los planes. Mi papá, en ese momento, no tenía suficiente dinero para enviarle a mi mamá. “¿Y ahora, cómo le hago?”.  Las ventas andaban mal. El dinero guardado en los bolsillos de los morosos y los vendedores sin dar resultados. En esta ocasión había un firme “Sí me voy”. Tocaba sus bolsillos. Nada suficiente; ni en la maleta, ni en el portafolios. “¿Y ahora, cómo le hago?”. Nada debía detenerlo. Lo único que poseía de valor, era un reloj que había comprado meses antes en la ciudad de Durango. En una tienda de escaparate lo había visto y se le había antojado tener reloj. Uno que tenía forma de herradura le gustó. El reloj no tuvo hasta entonces una historia particular, no era herencia de un abuelo, un tío o el padre, no, nada, era un simple reloj, pero al ser empeñado en el Monte de Piedad, se volvió en el reloj que solventó la unión de mis padres.

12 comentarios:

  1. Bonito relato!
    Y me hace pensar en cuántas historias parecidas existen, y que andan pérdidas, surte que a esta le puisiste el lazo!

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  2. Sí, muy interesante la historia de tus padres y creo que tienes más cosas para contar de tan singular matrimonio.
    Un gusto leerte después de unos meses de ausencia/silencio.
    Cuídate, que estés muy bien, luego nos leemos.

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  3. ¡Qué linda historia! El amor siempre encuentra soluciones.

    Besos

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  4. Hola I.:

    Todo cuesta, pero con lo que sabemos, todo encuentra su camino.
    Qué buena historia la de tus padres.
    Se te extrañaba.

    Saludos.
    D

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  5. Perla A.

    Gracias por pasar por acá.
    Me encanta conocer las historias de amor, y bueno espero que las de tu familia tampoco se pierdan =)
    Saludos

    Pherro,
    Gracias por seguir por acá pese a mi ausencia, y bueno sí, mis padres tienen tantas historias que venero que ojalá me alcance el tiempo para contarlas
    Nos seguimos leyendo, un abrazo


    Maribe,
    jejejeje Sí el amor encuentra soluciones
    Un fuerte abrazo


    Crónicas,
    Yo también extrañaba venir por acá, y encontrarte en este lugar =)
    como dices: todo encuentra su camino
    Grandes saludos y abrazo

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  6. Como veo la boleta de empeño, supongo que nunca regreso por él. Tu madre no puede decir que tu padre no le ha dedicado todo su tiempo ;)

    Que hermosa manera de regresar. Te extrañamos.

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  7. Todavia,

    Te has adelantado, sí en verdad nunca regresó mi papá por el reloj, ya conocerás toda la historia =)

    Gracias por la paciencia y espera, además por motivarme a regresar, si no lo hubieras hecho me hubiera seguido de largo =)

    Un abrazo y saludos

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  8. Que bonita historia de amor que empezó precisamente con ese reloj.



    Saludos.

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  9. Malquerida,

    y la tuya con qué objeto comenzó?
    sería bueno saber nuestras historias

    Saludos

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  10. hola implicada, me ha gustado mucho esta historia,
    "where there's a will there's a way"

    extrañaba leerte.
    un abarzo :)
    lauri.

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  11. Lauri,

    Así es: "where there's a will there's a way"

    un abrazo Lauri

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  12. Es una bella historia., ! creo que a veces las adversidades son las que nos hacen apreciar lo que tenemos, a veces por tener las cosas muy fáciles no nos cuenta trabajo decirles adios.

    Te sigo!!

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