1.23.2011

Un mal sueño, no olvidado

ENERO 2006

Lunes.
Por la tarde.
Suena mi celular. Me anuncian que mi tesis ha sido aprobada y sí podré titularme, debo hacer algunas correcciones, hacer los 8 tomos, bajar los formatos de los pagos, tomarme fotos, hacer la presentación para el día Jueves a las 11:30 hrs. En Puerto Vallarta.
Llego a casa, me visto con la blusa blanca y el saco negro, y voy a tomarme las fotos, las pido de EXTREMA URGENCIA.
En la noche.
En mi casa hago las correcciones que me pidieron en la tesis, las últimas correcciones después de tantas.
También bajo los formatos de los pagos y organizo en mi mente la secuencia de lo que sigue.

Martes.
Por la mañana.
A trabajar como siempre.

Por la tarde.
Llevo mi archivo a imprimir. No tuve problemas. Investigo dónde pueden hacerme de EXTREMA URGENCIA los 8 tomos de la tesis. En el centro de la ciudad encuentro un lugar que se compromete a hacerme el trabajo, con calidad y a precio justo.
Hago los pagos, funcionó el sistema del banco y me siento feliz.
Compro los boletos de autobús para el jueves en la mañana, no quiero ir manejando, quiero tomarme ese tiempo para relajarme, estudiar y repensar mi presentación.

Por la noche.
Voy a recoger las fotografía que me tomé.
Hubo un problema, no entiendo bien cuál, pero deben fotografiarme de vuelta. La señora se compromete a llevarme las fotos personalmente a mi casa, me quiere compensar y sabe de mi urgencia.

Miércoles.
Por la mañana.
A trabajar como siempre.

Por la tarde.
Voy al centro por los tomos de las tesis, salieron unos ladrillos enormes, me pidieron que en cada tomo anexara los cuestionarios que apliqué. (já, quién carajos “pide eso”).
Comienzo a preparar mi presentación.

Por la noche.
La señora me lleva las fotos a casa. Salí con cara gruñis. Ni modo.
Termino la presentación que haré para el jueves en mi examen de defensa de tesis,
Preparo los tomos de la tesis.
Mi físico me acompañará.

Jueves. 
El gran día.

Por la madrugada.
No me quiero quedar dormida. Reviso que no tenga problemas con mi archivo, no tengo Laptop, llevo varias copias. Salimos muy temprano hacia la central de autobuses.

Antes de las 6:00 a.m.
Llegamos a la central, estamos esperando la salida del autobús. Llegaremos justo a tiempo a la hora en que me citaron. Espero no haya problemas en la carretera. Quiero subirme, dormir, relajarme y repasar mi presentación.

Nos acercamos al andén. No hay nadie. Una señora se nos acerca y nos dice que la corrida se canceló. Exijo nos devuelvan el dinero. Perdemos tiempo. Tenemos que ir a otro módulo y buscar otra línea de autobuses. El tiempo se fue. No nos pueden vender los boletos, aunque el camión esta ahí parado, el sistema se cerró. Y a mi también se me cerró el mundo. ¿Qué hacer? Debo estar en Vallarta, es mi presentación, debo titularme. Pienso ¿irme en taxi? ¿cuánto saldrá? Ahí está mi físico para iluminarme y darme piso. Me dice: “Vámonos en el carro”. Pero yo, nunca he manejado a Vallarta, estoy nerviosa, quería descansar, prepararme y concéntrame. No hay de otra. Nos vamos en auto. Compramos algo de comida para el camino.

El viaje.
Muchas veces escuché historias sobre que si hay un accidente el tráfico se complica hacia Vallarta, que hay que tener cuidado, que… Mi físico siempre ha sido buen copiloto, y me dijo muy bien por dónde irnos. Yo tenía nervios de que no llegáramos a tiempo, y me fui rápido. En el camino nos fue amaneciendo, y mi Físico me platicaba algo, para distraerme. Recuerdo piedras volcánicas, verde mucho verde. En tiempo íbamos bien, hasta antes de toparnos con unos peregrinos. Antes, creí que ganaríamos tiempo, pero esa idea se vino abajo. Dos horas a vuelta de rueda.

11:10 a.m.
Nos paramos en la primera gasolinera de Vallarta para pedir indicaciones de cómo llegar al Centro Universitario. Afortunadamente, no estamos lejos. Una avenida algo sola, despoblado entonces, sólo un restaurante de pescado zarandeado.

11:15 a.m.
Llego a la recepción. Me piden los pagos, y los entrego. Me piden las fotos. No las encuentro. ¿Y si se me cayeron o las olvidé?. No, ahí están escondidas en la bolsa y salen al mismo tiempo que mi alivio. Me piden que espere y llamarán al coordinador.

11:30 p.m.
Es la hora en que me citaron. Ya por fin me libraré de este pendiente. El viaje y todo el proceso de la tesis ha sido una odisea. El coordinador me saluda, y después me pregunta “¿qué no te había citado para mañana? ¿no te puedes quedar para mañana?” Yo gruñoooo por dentro, le había pedido que me citara el viernes y él no había querido. Ahora me pongo terca, pero amable. “No, ya no puedo pedir más días en mi trabajo, debo regresar mañana”. Entonces, me dice “Espera, en un momento te digo si te podemos hacer tu examen hoy” Me dice que me pase a un auditorio a esperar. No sabía que habría más gente, todos esperan pasar a hacer su examen. No sé cuántos son. Pero platicamos con algun@s y hay enojo por la mala organización.

2:00 p.m.
Me dicen que sí podrán hacerme mi examen, pero que espere, ya me llamarán.

2:00 a 3:40 p.m.
Espero. Sólo espero. No quiero comer nada. Estoy molesta, cansada. Mi físico con su buen humor me distrae. En momentos le digo que pasaré sola a hacer mi examen, y en otros que esté él presente.
No tengo una hora específica, debo esperar.

3:45 p.m.
Al fin me pasan. Le digo a mi Físico que pase, quizá sean más benévolos. Mi archivo abre, la presentación está lista. Yo también. En el camino había pensado que me debía divertir en el momento de la presentación y pasarla bien, así que con un trasfondo sarcástico digo “Que todo principio tiene su fin y, que ese momento justo, era afortunadamente el principio del fin”. Me dan 10 ó 15 mins. Después me hacen preguntas. Me cuestionan sobre los errores que encuentran en mi tesis, "¿por qué lo hice así?" y a cada señalamiento respondo "es que X,el coordinador me lo pidió así".  Así que el coordinador me echa unas miradas, y yo unas sonrisas. Los lectores de la tesis parece que ni leyeron mi trabajo, apenas lo hojearon en el momento. Aún así me juzgan feo. Me piden que salga para discutir el veredicto.

4:30 p.m.
Me llaman, y entramos mi Físico y yo.
Leen un acta, dicen APROBADA, sonrió. Después dicen: 85 de calificación, y cierro un poco la sonrisa. Pero bueno… al menos logré titularme, lo hice en el límite antes de que anularan mis estudios. Muchos de mis compañeros no pasaron ni siquiera la aprobación del protocolo de investigación.
Los lectores y el coordinador me felicitan y abrazan.
Ellos calificaron regular mi trabajo, aunque posteriormente otros valoraron mi trabajo y lo publicaron como libro.

4:40 p.m.
En la recepción deben imprimir mi acta de titulación para ser firmada. Se les descompone la impresora. Pienso, “Úta, mano, sólo eso me faltaba” Salen del edificio, van a otro módulo. Tardan unos minutos. La señorita trae el acta impresa. Firmo y firma el coordinador. Esa acta con firmas incompletas es mi comprobante de examen. Quedan más trámites para obtener el acta original. Y para obtener el título, debo regresar a Vallarta con más fotos para un certificado, luego de 4 meses de espera… sabe que otros chinches trámites.

5:00 p.m.
Salimos del módulo.
Al menos me llevo mi acta y ha terminado el suplicio. Mi físico me dice que me invita a comer. Vamos al carro, lo quiero arrancar, no prende. Dejé las luces encendidas. El Centro Universitario está vacío. Buscamos a un intendente y muy amable llama a un eléctrico. Otra vez nos sentamos a esperar. Lo hemos hecho varias veces, desde la madrugada. El eléctrico llega, y nos pasa batería.

5:20 p.m.
Vamos a comer, nuestro estómago ha estado vacío desde la madrugada en que paramos a comprar algo de galletas, jugo y yogurt. Lo más sencillo es llegar al restaurante que vimos al paso. Sí, un pescado zarandeado estaría bien. En el local, hay música, la gente se ve alegre. Nos acercan la carta y la rechazamos, pedimos directamente “Dos pescados zarandeados”. El mesero “Me van a disculpar, ya se nos terminó”. Mi físico me ve y sonríe.

Pedimos de comer algo diferente, no recuerdo. Pero sólo nos reímos de TODO el proceso. Siento que hay una cámara detrás de mí, estoy esperando que me digan “Caíste, es una broma, todo lo de hoy fue una broma”


2007 EN ADELANTE

Nunca quise hacer el trámite del título. El proceso era largo e implicaba varias vueltas a Vallarta. Un espacio de espera largo entre un trámite y otro, entre 4 meses y 1 año. Así que no hice nada por ello hasta Junio 2010 en que el trámite se simplificó en un sólo paso.

ENERO 2011

En la noche del jueves tomamos un autobús, mi físico y yo, hacia Vallarta. Al parecer hubo varios accidentes en la carretera y demoramos unas horas en llegar. Ahora la demora nos benefició. El tiempo que esperaríamos se acortó. En la central pedimos un taxi al Centro Universitario, y el chofer se enojó porque pedimos la tarifa controlada. Los edificios lucen muy diferentes a la primera vez que fuimos. El edificio de control escolar estaba abierto, las ventanillas aún no, eran 10 mins. antes de la hora. Mi corazón latía con el nervio de “algo va a salir mal”. Las secretarias abrieron las persianas. No quería acercarme, pero mi Físico me impulsó. Saqué mis comprobantes, mi identificación. La señorita busca en un archivo, trae un sobre con mi nombre. Me pide revise que esté bien todo. Y reviso. No hay error. Firmo de recibido. Me entregan mi sobre. Y ahí termina mi relación académica que desde la preparatoria, inicié en esa universidá.

No hubo ninguna ceremonia. Me sentí como Bukowski, esperando mejores palabras. Él quería el halago de la bibliotecaria, y yo el de la Secretaria:
“Señorita, fue un gusto tenerla como alumna, siempre fue muy buena usté, felicidades y buen viaje por la vida.
Ah! disculpenos por todas las veces que la tratamos mal”




siempre esperaba que la bibliotecaria
me dijera: "qué buen gusto tiene usted,
joven."
pero la vieja
puta
ni siquiera sabía
quién era ella,
cómo iba a saber
quién era yo.

Bukowski.
Fragmento del Poema El incendio de un sueño

12 comentarios:

  1. me has tenido con el alma en un hilo pensando en toooodo lo que podría salir mal y no salió :)
    Ahora, por favor... no se te ocurra ya que tienes el título, venir a España y tratar de homologarlo...

    besos

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  2. Y muy detallado.
    Ojala el sueño que estás viviendo ahora sea mucho menos angustiante.
    ¡¡No mires tanto el reloj!!
    Bukowski, ajonjolí de todos los moles.

    Estimada Implicada es un honor poder leerla y conocerla un poco a través de sus posts; admiro su entereza y dedicación en lo que hace, ojala le vaya muy bien cada día de su vida y sea muy feliz al lado de su Físico.

    Cuídate, luego nos leemos.

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  3. Hola I.:

    Lo contaste de una, muy vívido.
    Se ha notado algo de angustia, porque se vé que fué real, como esa especie de resignación final.
    Ya parece un papel más.

    Tal vez el mal sueño no los olvidaste pues en el futuro te servirá la mala experiencia.

    De buenas y malas estamos hechos.

    Saludos y cariños.
    Daniel

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  4. La empleada no, pero nosotros si:

    Es un gusto ser sus lectores, srita. es usted muy buena, muy buena escribiendo, en verdad.

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  5. Pena mexicana,
    jajajaj imagínate un trámite de homologación con la buena suerte que tengo, jajajaja

    si algún día algo así, espero paciencia y mejor suerte, que con lo anterior ya pagué

    saludos

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  6. Pherro,
    el sueño de ahora tiene otras angustias, pero llevaderas, y afortunadamente todo está bien, y estamos felices.

    Gracias por el honor que tienes de leerme.

    Y sí, Bukowski en poesía en todo los moles es una neta =)

    saludos

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  7. Daniel,
    Todo el prceso fue una prueba de paciencia y serenidad que a estas fechas me sirve, como bien dices, todo sirve.

    Gracias, cariños también para ti.

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  8. Todavía,

    Es un gusto que vengas por acá y siempre me hagas sonreir =)

    Saludos

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  9. bueno pero terminó!!
    para mi la universidad es una larga pesadilla de examen tras examen...ojala yo pueda pronto contar una historia similar :)

    un abrazo!

    lauri :)

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  10. Al menos todo salió bien y ya tienes tu título ¡Felicitaciones!!
    Lo más importante es que tienes a tu físico que te acompaña siempre...

    Un beso

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  11. lauri,

    sí por fin terminó,
    y tardé bastante en decidir que terminara, pero llegó a su fin

    Ojalá tu final sea leve y no como el mío

    saludos

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  12. Maribe,

    jejejej al menos en el último momento todo estuvo bien
    y sí, ahí está mi físico, gracias.

    un abrazo

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