12.14.2010

Cristina.

Nací niña.
No sabían qué  hacer conmigo.
Quisieron llamarme Cristina, como la abuela de mi padre.
Es un nombre grande, infinitamente femenino.
Este nombre era bien portado y llenado en todas sus letras con la femeneidad de la abuela, con su deseo y con su sexo.
Ella fue una mujer deseada y con deseos, y por lo mismo castigada.
Una mujer sin hombre que desea a otros hombres, una mujer que además es deseada y saber qué hacer con ello.
Recién nacida, esa fui yo.
Una Cristina en la familia.
Pero a mi padre no le gustaba la idea, que yo llevara el karma de una Cristina deseada-deseosa. Y en un descuido, mi padre, a escondidas, me llevó al registro civil y me puso otro nombre, uno fuerte, menos femenino, un nombre más guerrero y quiso ocultar mi lado femenino.
Pero él no fue el único que quiso librarme de lo femenino, sino también mi madre. No tuve las enseñanzas que reciben las mujeres, no tuve lecciones de costura, de tejido, ni de cocina, ni siquiera de hacer labores domésticas. Nadie me enseñó cómo ser mujer desde ese lugar. Siempre motivaron a que no fuera débil. Si veía caricaturas de niñas, yo era una cursi, si escuchaba canciones de amor, yo era una superficial y ordinaria.
Mi mamá creció entre mujeres, y me impulsó a que nunca me hiciera falta un hombre, y mi parte masculina creció, creció. Mi parte femenina con timidez se asomaba, porque además, ser mujer tiene su riesgo, te ven débil y pueden hacerte algo, te pueden robar, lastimar, violar. Mi femeneidad la escondía debajo de la ropa. "Que no se note que te crece el pecho, que nadie sepa que tienes buena figura. No seas objeto del deseo, ni tampoco te atrevas a desear".


Aprendí la sensualidad de ser mujer a través de la literatura y el cine.

El arte nunca me lo prohibieron.

Ahí encontré al deseo,

y me descubrí deseosa

y deseada.


13 comentarios:

  1. Lo bueno es que a pesar del estigma familiar, lograste descubrir tu femineidad. Así son las costumbres y los prejuicios en las familias, como eso de que los hombres no lloran, se queda grabado para siempre.
    En fin, la familia es la familia y no la podemos escoger.
    Pero tu caracter y visión te llevaron a superar esas imposiciones, para llegar a ser una Mujer inteligente y realizada, guerrera pero femenina. Bien por ti.
    Cuídate Involucrada, gracias por compartir, que estés muy bien y sigas venciendo ataduras, luego nos leemos.

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  2. lo que más me llama la atención es como tus escritos, tan personales y sinceros, siempre me dejan pensando acerca de mi propia experiencia. Es muy curioso eso de quere ocultar la femineidad...acaso funciona? se me hace muy complicado eso de la conformacion de la sexualidad, yo no lo entenderia, pero me animo a decir que uno sale como sale...más alla de las imposiciones, etc. que si fuera por eso yo andaria por la vida vestida tipo monja...pero no, si supieras la emocion del otro día cuando recibi el lapiz de labios que habia encargado...es ROSITA. Y me encanta ja :D

    nada más lindo que desear y ser deseada.
    un abrazo,
    lauri.

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  3. La familia nos marca a fuego.
    Qué bueno que rescataste en vos esa parte que intentaron tapar ¿por temor?...
    (A mi me criaron para ser madre y esposa, dependiente, sumisa, al servicio del hombre de la casa, recatada, pudorosa...tampoco fue bueno)
    Menos mal que llegó el día en que me di cuenta de lo fuerte que era.

    Saludos

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  4. Tu blog es cada vez mas tuyo.


    Y tu también.


    (tienes una escritora dentro, lo sabías?)

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  5. Preciosa entrada,una vez escribí algo no parecido,pero igual de íntimo. Se titulaba "Tras mis ojos", pero yo no soy tan valiente y no lo publiqué.

    Besos

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  6. Mutilaciones múltiples.
    Qué bueno que te hallaras en el arte y no en las telenovelas.
    (En mi caso la decisión de esconderme fue sólo mía)

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  7. Pherro,
    a mi me intriga cómo se configura la masculinidad, con frases como los hombres no lloran.
    Los límites familiares están para vencerlos y a mi me tocaron esos para crecer y aprender.

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  8. Lauri S,
    De niña sólo me permitía el rosita combinado con un fuerte morado, tu crees?
    disfruta tu labial, y todos los colores con los que trabajas.

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  9. Maribe,
    nunca nos son suficientes las enseñanzas y eso es lo que no hacer crecer, no? a unos para un lado y a otro para otro.
    Que bueno que buscaste tu lugar.

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  10. Todavía,
    Ya me estoy animando a salir del baúl de las historias.
    Espero algún día salga realmente esa escritora.

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  11. Marisa,
    Deberías animarte a publicarlo, aquí nadie juzga. Ojalá lo hagas, yo lo he hecho poco a poco.

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  12. Ministry,
    Yo también pensé, menos mal no caí en las telenovelas, jejejej
    uno se esconde cuando no se siente seguro, pero creo que tu también has salido y brillado.
    saludos.

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  13. No te enseñaron a ser sensible y mira, has tocado fibras ocultas en mi alma.

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