Mi abuelo paterno trabajó en el tren, no lo conocí. Parece que murió perdido entre las vías tras una larga borrachera. Mi papá de adolescente trabajó en la estación de Vanegas, S.L.P. Parece que fue una época difícil en la que él quería estudiar, pero no había dinero (nunca hubo). Junto con un amigo, en los descansos del trabajo, se iban bajo un puente y estudiaban un manual de Electrónica para Radio y Televisión. Años después construyó un hermoso radio que estuvo en casa de mis tías abuelas. Como buen ferrocarrilero mi papá usaba su over-all y aprendió a tocar la armónica. Hace años yo le regalé una para que tocara sus notas nostálgicas y emotivas de ferrocarrilero. Es curioso, pero a mi sobrino-nieto, ahora bisnieto de mis papás, le encanta el tren. Y aunque tiene 4 años, guarda su dinerito para comprarse los vagones de un tren que ha visto junto con mi sobrino. El tren más cercano en mi infancia fue el de las 5 de la tarde cuando pasé los veranos en Oaxaca en casa de mi hermano mayor.
El tren, el tren.
Mis padres se fugaron de Zacatecas en tren, y mi tío los persiguió en la siguiente corrida, afortunadamente no los alcanzó y así llegaron solitos a la ciudad de México.
La música siempre me dijo historias y sentimientos que mis padres guardaron.
Benedetti tiene una alegoría hermosa sobre el tren: cuando miras al paisaje que viene o al que se va.
A mi me gustó ver el tren de frente sin preocuparme si el paisaje viene o va. Así debería uno ver la vida.
Chapis, me imagino a tus apas ahí corriendo en la "Juyida" así dicen en el pueblo de mi madre. Cuando huían del pueblo los enamorados. Me imagino el tren, los nervios, que recuerdos. Un abrazo enorme para ti, un besito gordo para tu mama, me acuerdo mucho de ella de su sazón , de tu papa y las fotografías. Besitos mi chula
ResponderEliminarRegresaste con mucha cuerda de Puebla, Amiga Involucrada.
ResponderEliminarTu post me hace recordar a mi Abuelo materno, escuchando música de tambora, pasos dobles y polkas, ahora disfruto esa música y los recuerdos de Él.
Propagas la nostalgía y además me haces reflexionar, debo subirme a algún tren.
Cuídate, te devuelvo ese abrazo vital, luego nos leemos.
Es una pena el abandono en el que el gobierno dejó a Ferrocarriles Nacionales.
ResponderEliminarMi abuelo paterno tambien fue ferrocarrilero... lastima que no era buena persona ;) Pero su historia debió ser interesante porque el viajaba con el tren incluso hasta EU.
Ojala reimpulsaran el tren de pasajeros, seria lindo poder recorrer de nuevo el pais en tren.
Chapis,
ResponderEliminardesde hace tiempo quiero contar la juida completa de mis pás, sólo que no encuentro la foto de un elemento muy importante, pero espero pronto hacerlo.
Gracias por acordarte de mis pás.
Yo también recuerdo con afecto a los tuyos. La fuerza de tu apá, y la nobleza de tu má.
besos
pherro,
ResponderEliminarsí que me dió cuerda... jejeej
que bueno que recuerdes a tu abuelo, la música es genial no?
sube a un tren, es muy lindo :)
Todavía,
ResponderEliminaryo también pienso que es una pena que ya no haya tren. Acá en Gto. hubo un proyecto de tren interurbano irapuato-gto-silao-león pero no se acomodaron con los inversionistas ni con el gobierno... una lástima.
Sí sería lindo moverse en tren, se ahorraría, sería ecológico, mmmm tantas ventajas :)
saludos
totalmente de acuerdo, la vida hay q tomársela de frente
ResponderEliminar:)
Sí K. hay que ir de frente
ResponderEliminarSaludos grandes con abrazo.
En el silencio de la noche, a veces, podemos escuchar el tren de carga que pasa a varios kilómetros de aquí. Me gusta.
ResponderEliminarTenemos otro tren, el Chepe, que antes me gustaba más. Era accesible para todos los que quisieran viajar a la sierra: turistas, rarámuris, mochileros, campesinos... ahora no nos alcanza. Una pena porque viajar en tren es hermoso.
Yo quisiera tomar el Chepe, pero sale caro como dices, además me queda lejos, un poco.
ResponderEliminarSi estuviera aún el tren...