Ando como el tren. Recorriendo los mismos caminos como si fueran los más viejos y antiguos. Ando silbando las canciones de infancia, y saltando en los recuerdos. Ando queriendo escribir sobre mis padres, sobre su amor, sobre su fuerza. Ando juntando pedazos de fortalezas en sus historias para que alimenten la mía. Ando muy deseosa de tomar un nuevo tren. Ya me estoy despidiendo y ni siquiera sé si me voy, pero mi corazón ya dijo sí.
Cuanta tristeza se percibe en tu post.
ResponderEliminarSi tu corazón dijo que si no te preocupes. El sabe.
ResponderEliminarNada es, todo parece, pero cuando parece que es, sea pues.
ResponderEliminarTen mucho cuidado de no descarrilarte al cambiar de vía. Escribe, por favor, lo haces archirequeterecontrachingonométricamente bien.
ResponderEliminarPero recuerda que el corazón no piensa, deja que el cerebro intervenga también.
Cuídate, que estés y te vaya mejor cada día, luego nos leemos.
Malquerida,
ResponderEliminarno quería conar a tristeza, lo siento, sólo eran muchas emociones, junto con unas lagrimitas
Todavía,
ResponderEliminarsí por fin el corazón ya se decidió y me hará mucho bien que haya tomado el rumbo :) sí, él sabe y le creo
emejota,
ResponderEliminarnada es, hay que hacer que sea,
gracias siempre por ponerme en tierra
Pherro,
ResponderEliminarmi razón había callado al corazón, así que es bueno que por fin hable.
No me voy a descarrilar.
Gracias por las porras hacia mi escritura y hacia mi día a día.