¿Quién no deseó alguna vez fugarse a trabajar en el circo?
Parecía una opción interesante: viajar, fiesta, juego, libertad.
Uno de niño no veía las contradicciones y las condiciones reales de los circos tradicionales.
Los payasos realmente parecían felices.
Los magos eran todos unos personajes con un saber y poderes inexplicables.
Los hombres fuertes, realmente fuertes.
Los domadores eran unos telépatas que dominaban la mente de los animales y no personas que habían maltratado y condicionado a los animales.
Era un espacio de habilidades y dones, de personas especiales que superaban a los mundanos seres que vivíamos sedentarios en nuestro lugar.
Mis habilidades no son para nada excepcionales, no he tenido entrenamiento alguno, pero fantasías sí he tenido y creo que hubiera sido buena en aquellos actos donde se pende del cabello, jejejeje, sí de verdad. Dicen que mi hermano mayor, cuando yo era aún bebé, me agarraba del cabello y me mantenía en el aire mientras yo me reía. Así que alguna reminiscencia habrá en mi mente por este deseo circense.
y tú, ¿qué harás en un circo?
Estos serían "mis pininos"
La vida misma es un circo , verdad?
ResponderEliminarVaya tu hermano..que bueno.
Un abrazo
Hello!
ResponderEliminarPues te diré que la única vez que se me ocurrió eso del circo, fue penosamente cuando estaba esa novela en TV llamada el abuelo y yo. Y obviamente yo sólo me quería unir a un circo en el que estuviera Gael García... jaja...
Saludos!
Los cuatro, sí es verdad, yo misma digo que soy circo-loga jejej
ResponderEliminarLiv,
no me acordaba de Gael, es verdad!!! nada perdida en querer irte con él,
saludos y abrazos