Comenzó con un sencillo, modesto y caluroso recado en el que nos preguntaba sobre el paradero del recibo de luz del portón eléctrico. En el segundo, no había pretexto alguno, sólo las ganas de compartir y saludarnos, fue más efusivo y nos escribió un pensamiento de Einstein, parecía conmovido y a mí me sacó la sonrisa por lo inesperado del recado. Los vecinos le agradecimos el mensaje y le dimos nuestras felicitaciones. El tercero es puro descaro, jejejeje, ¡puras ganas de sacarse el corazón y entregarlo!
Se los comparto:
Fer
ResponderEliminar;D gracias,
ya me daré un paseito por tu blog
jajaja me encnata lo del viernes de semana santa. Que vecino tan chido, y hacen falta de esos...
ResponderEliminarMuy original nuestro vecino, saca de la rutina su atrevimiento,
ResponderEliminarjejejej.