
Hace bastante tiempo "el físico" y yo paseábamos por Av. Chapultepec en Gdl., entramos a un local de unos chavos que recién comenzaban con una modesta librería, ahí al "físico" tomó el libro "el hombre que confundió a su mujer con un sombrero" y me preguntó que si lo pagabamos entre ambos. En ese momento el libro parecía interesante, pero no me agradaba mucho la idea de leer sobre neurología. El "físico" comenzó el libro y lo abandonó, así que yo lo tomé y me encantó. Sacks posee una manera especial para describir los casos neurológicos, hay una fineza humana en el acercamiento a sus pacientes, y aunque sí menciona términos científicos, autores, etc. me ha acercado al mundo del cerebro con un amor y belleza que no lo hicieron mis maestros odiosos de "psicobiología" en la universidad. En el libro "el hombre que..." se narra el caso que después fue llevado al cine en la película Despertares que protagoniza Robert de Niro. El libro se quedó guardado, leído pero guardado, y lo recuperé cuando Umberto Eco en "La misteriosa llama de la Pricesa Loana" lo menciona al hablar de los problemas de la memoria. En esa época que retomo el libro coincide que comencé a ver a una paciente que comenzaba a tener una rara enfermedad prima-hermana del Alzheimer y recomendé el libro a la familia como una invitación a aprender a vivir con el diagnóstico que les habían dado y recuperar la parte humana. Esta paciente también tenía sus momentos lúcidos, como los casos de la película Despertares, y en esos momentos recuperaba una felicidad infinta. Sacks se volvió un genio para mí. Después me encontré "Tío Tugsteno", una autobiografía bella que hizo que me interesara en la belleza que puede haber la química. Hace poco leí "Veo una voz" un viaje al mundo de los sordos, el autor puso a mi alcance una manera muy sencilla y profunda de seguir teniendo admiración e interés por el lenguaje/el habla/las palabras. De niña de recuerdo reflexionando "es que las palabras son muy importantes".... así que me he seguido con Sacks. Recién el "físico" me regaló por mi cumpleaños otros dos de sus libros. Ahora ando leyendo "La isla de los ciegos al color" un viaje que realiza junto con dos colegas a una isla donde un porcentaje de la población sólo ve a blanco y negro. Voy leyendo el libro muy despacio, quiero disfrutarlo lo más que pueda. Me encanta la idea de desmitificar a la vista como órgano primordial del conocimiento del mundo. Recuerdo que San Agustín decía que era muy peligrosa la música pues te llevaba a desprenderte de esta realidad tangible y visible. No en vano hay autores que se mueven en sus discursos predominantes por conceptos visuales para después incluir al diálogo, la conversación, la escucha como medios más sensibles y profundos de acceder al otro.





chapis me interesa el de Veo una voz..... lo buscaré en la biblio tocha que hay en Santiago... a ver si tengo suerte de pillarlo... y he recordado tambien al profe borde de Fundamentos Biológicos de la Conducta, no veas el tocho que era y la mania que le pille a la asignatura...
ResponderEliminarbesin
Ayyyy eso profes creen que mientras más aburridos y complicados enseñan mejor. Ojalá encuentres el libro por allá!!!
ResponderEliminary que ya se alivien todos!!!
Hola P.:
ResponderEliminarEsto sí que es un viaje circular-temporal.
No sé cuándo me hice seguidor tuyo, pero nunca lo había leído.
Es bueno coincidir en tantos conceptos y hasta sentires.
Me alegro: de hecho puede decirse que O.S., de alguna manera, nos ha unido por un momento.
Gracias y saludos.
Daniel.