Una alumna.
Me busca en crisis, me dice que me mintió la última vez que hablamos, dice que sí ha estado bien, pero que ha sido por consumir drogas. Estaba asustada, quiere salir de ahí, le entró fuerte en poco tiempo y consumió de todo tipo de drogas. La convencí de llamar a "vive sin drogas" para pedir ayuda especializada, y accedió. Le habló a la mamá para que fuera por ella a la escuela, estuve ahí entre ellas para decir la noticia, no quería que la mamá sólo la castigara y no le diera la ayuda apropiada. En ciertos momentos parecía que la mamá quería evadirlo y le decía "si me prometes que ya no lo harás puedo dejarte". Tuve que convencer a la mamá de que necesitaba ayuda especializada y no bastaba "una promesa".
Mi oficina normalmente es fría, pero en esos momentos al estar ahí, frente a esos temas y circunstancias el frío llegó con más fuerza. Cuando he hablado con alumnos con temas cercanos a la muerte, ambos llegamos a decir ¡qué frío hace!. Prendí el calentador, pero parece que el frío era demasiado y a los pocos minutos se descompuso. Como si hubiera sido demasiado esfuerzo para calentar la situación.
Después llegó el padrastro, y mi alumna se puso muy mal, muy mal, quiso que estuviera lejos, que no se involucrara. El diálogo que inicié con la madre se rompió cuando llega él. Insistí en la ayuda, que fueran al lugar indicado para tomar decisiones. Busqué otros sitios de ayuda, porque en los que localizamos inicialmente la cita se la daban dos días después, y para como estaban las cosas era demasiado tiempo. Al fin encontramos un lugar que los recibirían inmediatamente al salir de mi oficina, no quería darles mucho tiempo para que desistieran, para que mi alumna dijera siempre no quiero la ayuda.
Mi alumna se despidió de sus compañeros, les dijo por qué. Le aplaudieron su valentía.
Se fue de la escuela.
Cuando se fue, me quedé con tantos temas, tantas preguntas, tantas emociones. Esta maldita guerra contra el narco ha incrementado en un 40% en consumo de drogas, la guerra de los narcos está atacando a los vulnerables, a los jóvenes, mis alumnos son blanco de está guerra inútil. Cómo fregados se le ocurrió a un presidente iniciar está lucha que parece que no tiene fin. Cada vez la delincuencia está más cerca. Los que sufrimos en está guerra somos la gente común, la gente que con trabajo ha levantado sus negocios, la gente que tiene un trabajo decente, los que hacen bien las cosas.
La situación está muy difícil, sin embargo personas, como tu alumna hacen la diferencia. Y tú al intervenir de la manera más adecuada. Lo único que me deja un poco alarmada es la posición de los padres. Entre líneas percibo las pocas ganas de los papás por ayudar a la hija, ojala que no hayan cambiado su punto de vista y sí hayan ido al sitio dónde los recomendaste.
ResponderEliminarGracias Maga por nombrar este hecho como "hacer la diferencia", estos grandes-pequeños detalles son impulso, el cual espero realmente los padres hayan tomado para ayudar y transformarse.
ResponderEliminarSaludos.
Chapis esta bien cañón como diriamos alla en guanatos. Aquí en milladoiro beach muy bitch diriamos que todo aquéllo es una putada. No es justo lo que pasa, los plebitos son los más sacados de onda, normal. Si todos estamos pa´lla con la flipada de lo cotidiano: violencia, narcos, miedo, lo fácil que es conseguir cualquier grapa, raya, cualquier cosa que te evada de la cruda y brutal realidad...
ResponderEliminarMe enoja que este lugar tan pequeño tenga tantos factores de riesgo para los chavos, cuando podría desarrollarse un espacio con tantas oportunidades, pero es un desperdicio lo que hace el gobierno,
ResponderEliminarmentira el programa de Oportunidades,
es mentira, no las hay...