
Ahora en Gaza hay una tregua, no sabemos cuánto durará ni cuál será el resultado. La paz es una palabra suceptible; para los israelís y palestinos significa el logro de objetivos diferentes, cuando en el fondo PAZ, debería ser para ambos el que no mueran sus familias y sobre todo sus hijos. Entre los años 1995 y 2000 se filmó un documental hermoso sobre el conflicto, la intención era escuchar la voz de niños israelitas y palestinos, la frase que me atrapó del documental es la que da título a la entrada de este post.
Me pregunto si en las negociaciones alguien los escuchará.
Les dejo una parte,
que razón tienen, los niños no tienen la culpa de lo que sus líderes y/o gobernantes tienen en la cabeza. Sería tan fácil que los dejaran ocupar esa parte de territorio, sueños sueños, decimos mucho pero cuánto no benificiaria a ambas partes. El poder envenena todo :(
ResponderEliminarLos niños son tan sabios con sus sencillez y asombro. Los grandes corrompemos la verdad con el poder.
ResponderEliminarrealmente parece mentira que aun tengamos que lamentar estas cosas. No soy capaz de comprenderlo ni de asimilarlo. Pero no siquiera puedo permitirme el lujo de cerrar los ojos, porque es nuestra culpa y debemos sufrirlo.
ResponderEliminarHay una responsbilidad social ante hechos como estos auqnue estemos lejos no somos ajenos.
ResponderEliminarNo sabemos cuanto durará la tregua ni lo que pasará en los próximos años en Gaza, sólo tenemos un ciclo de historia que se repite una y otra vez, siempre igual. Esperemos que algún día alguien le de al círculo con una ramita y gire en el sentido de las agujas del reloj.
ResponderEliminarGracias por la visita
K.
K.
ResponderEliminarEs hermosa la imagen del reloj.
Saludos, grax por tu visita-
:D
En efecto, ese documental es hermoso. No sabes cuánto lloré cuando lo vi.
ResponderEliminarGracias por mencionarlo (conozco muy poca gente que lo haya visto).
Un saludo
Es de mis documentales favoritos, la música final es muy conmovedora. ¡qué gusto que lo hayas visto!
ResponderEliminarSaluditos