9.06.2008

Terca, la muy maldita

Desde el miércoles está en la casa. Se instaló el día de la cena con un amigo. Vino, la muy maldita, a ver si le hacíamos caso. Pero nadie la quiso. Y ella ahí sigue, por si acaso, muy terca, muy fresca como si nada, como si fuera una santa y no fuera la causante de tanto daño. Solíamos ser unidas, me acompañaba en ratos de ocio, comidas, reuniones. Pero desde hace bastante tiempo no congenio con ella, decidí abandonarla en la esquina de lo-que-te-hace-daño. Juro que desde el día que la abandoné no he vuelto a congeniar con ella.
Hoy, abro la puerta por la mañana, sale un poco de frío, y casi salta a mis manos, en lugar de la leche. Engreída, cree que así de pronto habrá conciliación, de ninguna manera. Bastante daño le habrá hecho a mis riñones, quizá les ha quitado años de salud. No, no cederé. Si "el físico" no se la toma, le daré un mejor uso. Es excelente limpiador para la taza del baño, quita sarro y óxido, deja las cosas brillando. No crea que cederé. Sí, soy una des-coca-da. No más coca. desde hace un año y nueve meses. Boicot a esta chica, que ha dañado la salud, la política, la economía.

1 comentario:

  1. La madre del cordero¡¡ si te cuento lo que en un principio creía qeu estabas describiendo: a tu gata, y después veo la pistola ejejej ya te imaginarás el final... Pensé jo con la chapita, la gatita la tiene jarta de verdad.
    Mira que tengo la cabeza como una noria, dando vueltas nomás...jejeejje
    menos mal que al final fue nuestra querida Coca cola madre de fiestas y comidas en general ejejej
    la leche¡¡¡

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