¡Qué miedo!
Ayer, afortunadamente, fue la primera vez que no fui a trabajar a León. Me enfermé del estómago y me quedé en casa. No me tocó estar en medio, cerca, de la persecusión y balacera entre sicarios, policias de Jalisco, Guanajuato y los militares. Aún así, me da miedo estar nuevamente en la carretera, porque ya ha habido varias persecusiones por la carretera que me lleva a León.
Les trascribo un trozo de un comentario que me hizo una amiga ante tal hecho:
"y siento miedo y siento impotencia de no poder regresar tranquila a casa a descansar, a disfrutar mi espacio, mi cama, mi casa... Creo que es lo menos que una persona merece, la tranquilidad y el gusto por tomar el camino a casa. Me siento indignada y miedosa".
No se vale....
Les dejó unas ligas donde pueden leer lo acontecido ayer:
Correo. Vive León el terror.
AM. Viven terror.
El heraldo. Terror en León.
Chapis, pense en tí en cuanto me entere de lo ocurrido. Vienen días muy chungos. Lo único es encomendarte a Dios como diría mi abuelita, sino eres creyente... pues tirar palante y ya esta. No hay de otra. Es un pozo sin fondo, una guerra abierta entre narcos y gobierno y en medio el pueblo que al final es el que soporta y paga la ineficacia, la corrupción , criminalidad y caos total.
ResponderEliminarCuidaros muxoooooooo¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
ojito con tu tripita
alinita
A veces hechos como estos dejan de preocuparme, lo que en verdad me preocupa es que cada día me acostumbro más a vivir asi, se convierte en un escenario cotidiano, el nuevo escenario sangriento que llego y no se quiere ir… ¿Y Yo? Y ¿Y mi miedo?
ResponderEliminarUn saludo… Ciao!