Con una cara de bonachón aparece en esta foto el músico inglésMichael Nyman.
Rostro inocente, como si su música así lo fuera.
Las notas de Nyman atacan, y su música tiene un cuerpo maldito.
Te sacude.
Es irreverente.
Despierta angustia.
Luego viene la paz y de nuevo un ataque.
Viene desde la ocuridad hasta la luz.
Si te sientes capaz de dar este viaje, escúchalo.
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