No puedo abrazar en su totalidad el pesar de la pérdida física y definitiva de un ser amado, afortunadamente. Sólo he acompañado a otros en sus duelos. Cuando era niña, me hacía preguntas y temía a la muerte, entonces llegué a reflexionar que en la muerte hay lo mismo que hubo antes del nacimiento. Lo mismo que sentí antes de mi nacimiento, lo sentiré tras mi muerte. Esa idea calmaba mi idea del dolor, la conciencia y el pesar que pudiera tener quién muere. Sin embargo, no sirve a quienes quedan vivos. Los vivos desean algo más para quién muere, lo bendicen en su viaje, le desean buena suerte, un buen lugar para descansar. Al final, la muerte de un ser amado es un camino que deben transitar los vivos. Después de la muerte queda, viene y continúa la vida.5.15.2008
Después de la muerte
No puedo abrazar en su totalidad el pesar de la pérdida física y definitiva de un ser amado, afortunadamente. Sólo he acompañado a otros en sus duelos. Cuando era niña, me hacía preguntas y temía a la muerte, entonces llegué a reflexionar que en la muerte hay lo mismo que hubo antes del nacimiento. Lo mismo que sentí antes de mi nacimiento, lo sentiré tras mi muerte. Esa idea calmaba mi idea del dolor, la conciencia y el pesar que pudiera tener quién muere. Sin embargo, no sirve a quienes quedan vivos. Los vivos desean algo más para quién muere, lo bendicen en su viaje, le desean buena suerte, un buen lugar para descansar. Al final, la muerte de un ser amado es un camino que deben transitar los vivos. Después de la muerte queda, viene y continúa la vida.
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